miércoles, 23 de julio de 2008

INTERCAMBIO CULTURAL

En Africa, sobretodo en zonas poco turísticas, y alejadas de cualquier comodidad occidental, hay que dejar atrás cualquier prejuicio, abrirse a acostumbres desconocidas y sobretodo intentar entender las costumbres nativas, siendo conscientes que viven sin conocer muchas de nuestras cosas habituales: insecticidas, ropa interior, televisión, etc. Lo más normal para nosotros puede llegar a ser para ellos el objeto más raro y nunca visto. Por ejemplo, si por la noche tiras en la bolsa de basura, que se habilita para tirar cuando se puede, un bote de insecticida vacío, por la mañana al levantarte, puedes comprobar que uno de los guerreros que se ofrecieron la noche anterior a velar nuestro sueño (y por si acaso, como dicen ellos) intenta comer el contenido del mismo. No hay que asustarse, ni enfadarse, ni violentarse. Simplemente se le tiene que hacer entender que eso no se come.



También puede resultar raro, cuando un grupo de estos guerreros, nos invitan a ir a cazar con ellos, y uno de ellos aparece ataviado con un extraño sombrero, que resulta ser unos calzoncillos usados, viejos, que uno de nosotros ha tirado la noche anterior.

1 comentario:

Pepito Grillo dijo...

m´agrada llegir les teves histories, veure les imatges ja.... és tot un luxe!