
Tiempo de descansar, tiempo de recuperar, tiempo de alejamiento y tristeza.
La sensación de sentirse poco operativo crea pesar y tristeza. Por mucho que intentes ignorar el lastre que te frena en el ritmo habitual, llega un momento, sobretdo al final del día, que el agotamiento hace mella en tu estado de ánimo. Intentas pasar de puntillas sobre el dolor constante que ese pequeño cartílago roto provoca, y digo intentas porque no lo consigues, te acompaña en todo momento. Este malestar resta concentración, chupa mucha energía y te deja agotado. Paciencia y optimismo ... dejar pasar y sin darte cuenta todo quedarà atrás.
http://www.consume r.es/web/es/salud/atencion_sanitaria/2006/07/24/154155.php
