Sesshin. Tocar el espíritu, entrar en intimidad consigo mismo.
Durante la sesshin se viven con distinta intensidad esa intimidad, la comunión con otras existencias. Pueden surgir dudas, pueden afianzarse certezas, compromisos, puede uno sorprenderse, alegrarse, entristecerse, que por encontrarse en momentos de sensibilidad especial, con más intuición, más receptivo, más concentrado en lo que en otras circunstancias puede pasar inadvertido, podemos ser observadores de realidades bajo otra conciencia. Mi maestro interior me guía, orienta, observa, es sabio. La transmisión de los maestros es importante, pero para algunos es más importante el maestro interior, que se nutre de las enseñanzas de otros maestros. Maestros que despiertan idolatración en discípulos, que pueden carecer de sentido crítico, de criterio propio para valorar. Se puede seguir a un maestro, adorar, amar, y perder de vista el amor universal. Cuando sin buscar te das cuenta que estas en presencia de alguien sabio, que transmite unas enseñanzas que le surgen naturalmente, alguien que comunica incluso sin hablar, directamente de su espíritu a tu espíritu, mediante una mirada o un gesto, cuando te das cuenta que esa persona, un amigo, compañero de práctica, te llena, tienes la certeza que es un maestro, aunque "oficialmente" no sea un maestro. Pero ... ¿quién decide quién ha de ser maestro para uno mismo?

Gracias maestro
Gassho



